En primer lugar, es importante mantener la calma, ya que actuar con rapidez y cabeza determinará si tu iPhone sobrevive o no se puede usar. Por esta razón, hemos preparado esta guía detallada para que sepas exactamente cómo reaccionar ante este accidente tan común.
Para empezar, apaga el iPhone de inmediato. De este modo, evitarás cortocircuitos internos peligrosos. A continuación, retira la funda y cualquier accesorio. Asimismo, extrae la bandeja de la tarjeta SIM. Esto facilitará la ventilación interna.
Por otra parte, seca el exterior con un paño suave. Después, sacude el teléfono con el conector hacia abajo. Hazlo con el fin de expulsar el agua acumulada en los puertos.
No obstante, evita los mitos peligrosos. Meter el móvil en arroz es, en realidad, un error grave. Esto se debe a que el polvo daña los circuitos internos.
De igual manera, nunca uses secadores o radiadores para secar el agua. El calor excesivo estropea los adhesivos de la pantalla. Además, bajo ninguna circunstancia intentes cargarlo. Introducir corriente en un móvil húmedo es fatal. Por lo tanto, espera a que esté totalmente seco.
En conclusión, si después de seguir estos pasos el iPhone no enciende o presenta fallos en la pantalla, entonces es el momento de buscar ayuda profesional. Por lo tanto, te recomendamos acudir a un centro especializado en reparación de iPhone en Madrid para realizar una limpieza por ultrasonidos. Finalmente, recuerda que el tiempo es un factor clave: cuanto antes se trate la humedad interna, mayores serán las probabilidades de éxito. Para la reparación de tu dispositivo contacta con Data System. Para mirar mas móviles visita la tienda de Rice is for Dinner.